¡LLevo 10 años con un seguro y para un siniestro que tengo no me lo cubren!
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- Categoría: Seguros e informática
- Escrito por D. Conrado Nuñez
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Frase repetida y oída por todos en numerosas ocasiones, tópico el decir que las compañías de seguros se sujetan como pueden a la famosa letra pequeña de los contratos con el fin de no pagar el siniestro. Estas y muchas frases se nos vienen a la cabeza cuando hablamos de los seguros.
Por otro lado es típico también oír, apoyado con anuncios actuales, tener el seguro más barato con las mismas coberturas que el resto de los del mercado.
A título de ejemplo, el llamado “Todo Riesgo” del automóvil, pensamos que cubre todo y que todas las compañías cubren lo mismo. Ahora bien si hiciéramos un análisis comparativo de las coberturas del mercado, nos quedaríamos sorprendidos al observar que entre una póliza y otra puede haber más de 50 diferencias, amén del servicio que en caso de siniestro exigiremos, pero que no miramos a la hora de contratarlo ya que sólo nos interesa el precio, y de ahí luego nuestras sorpresas.
Otro ejemplo típico es el del seguro de hogar, que cubre muchos sucesos, pero que en el 90% de los casos, siempre tenemos mal valorados los capitales, en su inmensa mayoría infrasegurados, es decir que en caso de siniestro la compañía pagaría en la proporción de lo que se aseguro y lo que realmente hay. Así mismo tiene varias opciones (accesorios de cobertura) y, sin embargo cuando lo contratamos suele quedarse raquítico. Cuando tenemos el siniestro y la compañía dice esto no lo contrato o no está cubierto decimos ¡Llevo 10 años con un seguro y para un siniestro que tengo no me lo cubren! Habría que completarlo, ¿Lo que ha ocurrido está cubierto por la póliza? o por el contrario, no lo contrataste para que fuera más barato. ¿Tenías el seguro a través de un especialista, un corredor o por el contrario te auto recetaste?
La sensación entre seguridad y la duda de si me cubrirá el seguro en caso de siniestro es una dicotomía presente en todos.
El fin del seguro, como papel mojado que es, al ser una de las pocas compras que se pueden hacer donde no se obtiene un producto sino un papel que dice que en caso de ocurrir un siniestro se realizará un servicio, un pago etc., es dar Seguridad, dar Tranquilidad.
Si unimos todo lo anterior sacaremos la conclusión que la póliza más Barata es la que cubre el siniestro para el que hemos hecho el contrato. Esto supone que el seguro que necesitamos es el que se adapta a nuestras necesidades, para lo cual es necesario leerse los condicionados contratados y en la mayoría de los casos contar con un corredor que adapte, dentro de lo posible, las necesidades reales de la persona dentro de los límites del mercado.
Es lo que se hace en finanzas, la famosa frase de tengo una cesta bien equilibrada deberíamos llevarla al mundo del seguro y analizar realmente no que quiero sino que riesgos tengo y que debería hacer.
Partiendo de la premisa anterior deberíamos analizar los riesgos que corremos. Este análisis debe de partir, del fin esencial del seguro, es decir de las posibles pérdidas patrimoniales, de mayor a menor. Por lo tanto hay 3 bloques a analizar:
1.- Riesgos Insostenibles. Son todos los riesgos que suponen cuantiosas pérdidas económicas en caso de producirse. Nos estamos refiriendo a las responsabilidades civiles a las que estamos expuestos. Y diríamos que las necesidades se referirían a:
A) La Responsabilidad Civil Privada. Englobaríamos la cobertura de Responsabilidad Civil del Hogar (Nunca sabemos, si por un accidente mojamos el piso de abajo, o incluso varios, las pertenencias de nuestros vecinos). No deberíamos tener un seguro de Responsabilidad Civil del Hogar, en sus distintas modalidades, pisos, de vacaciones, chalet etc… por debajo de los 150.000 €
La Responsabilidad Civil de vehículos a motor, de la finca agrícola, etc…
B) La Responsabilidad Civil Profesional. Importantísimo en el ejercicio de la profesión liberal. El riesgo de reclamación es patente de forma diaria, porque aunque las actuaciones se realicen de una forma muy profesional, la presión, el poco tiempo de consulta etc., hacen que tengamos pequeños errores que al final pueden derivar en una reclamación. Es Importante que estos seguros cubran toda la vida profesional, porque el plazo de reclamación desde que se realizó el acto médico es de 15 años y en algunos casos, por considerarse que el acto médico finalizó cuando se termino la rehabilitación o la causa, que sea superior a dicho plazo.

2.- Riesgos Importantes. Son todos los riesgos que suponen una merma considerable de nuestros ingresos o que sólo nos afectan a nosotros y no debemos de responder ante un tercero.
A) Sobre la persona. Deberíamos cuestionarnos las siguientes preguntas para concienciarnos de verdad de la situación real.
a. En Caso de muerte ¿En que situación dejo a mi familia? Necesitaremos valorar nuestra edad, cuanto más jóvenes seamos más capital asegurado se necesita ya que nos quedarán más años de hipoteca, más años para mantener a los hijos etc…
b. En caso de Invalidez Absoluta Permanente ¿Qué renta me queda de la Seguridad Social? ¿En que situación económica me quedo? ¿Cómo sería mi vida en tal situación? Pocas veces pensamos que nos podamos quedar inválidos pero todos sabemos que en caso de pasarnos, nuestra familia no podrá estar pendiente todo el día de nosotros, independientemente de la necesidad económica. A todos nos gustaría tener a alguien contratado para no estar encerrados no solo en silla de ruedas sino en nuestra propia casa.
c. En caso de Invalidez Profesional Permanente ¿Tengo capacidad para adaptarme a otra profesión? Económicamente ¿Qué dinero necesitaría para rehacerme? En la situación de no poder desarrollar nuestra actividad profesional por una enfermedad o por un accidente necesitaríamos de capital para reconvertirnos a otra profesión para la cual estuviésemos capacitados.
d. En caso de Invalidez Profesional Temporal. ¿Qué tiempo puedo estar de baja sin cobrar las guardias, o en caso de ser autónomo cuanta liquidez tengo? Los que trabajan en la actividad pública, en la mayoría de los casos entre las peonadas y guardias se obtiene la mitad del salario, en el caso de la privada es imprescindible, pues si no se trabaja no se cobra
B) Sobre las cosas. Hablaríamos de qué riesgos económicos pueden afectar a nuestras propiedades y pueden resultar totalmente lesivos.
a. Seguro del continente del hogar. Es decir la estructura de la casa. Aquellos riesgos que nos pueden dejar sin techo para vivir, trabajar.
3.- Riesgos Comerciales. Los llamo así porque son los riesgos más livianos de los enunciados y por el hecho de ser los más comunes y los que en muchos casos son más importantes o miramos con más detenimiento.
Dentro de estos riesgos podríamos hablar del seguro a todo riesgo del coche o del contenido de la vivienda.
No tiene sentido estar preocupados por estos aspectos sin haber analizado los anteriores. Al fin de cuentas si valoramos económicamente lo que nos supone quedarnos sin el coche, o sin el contenido de la vivienda, podremos recomponernos y seguir viviendo, con menos comodidades pero viviendo. Ahora bien si tenemos un Accidente del cual somos responsables, tendremos que hacer frente a una responsabilidad civil, por una tetraplejia de nuestra pareja al ir de copiloto, y lo que menos nos va a preocupar es haber perdido 24.000 € del coche por ejemplo.
Es preferible, tener un buen seguro a terceros, de vida, accidentes y Baja Laboral Transitoria, que uno a todo riesgo.
En conclusión:
Los seguros no se contratan porque si, sino que se contratan para tener cubiertos los riesgos a los que estamos sometidos de mayor a menor cuantía económica. Y como pasa en todas las profesiones queremos estar asesorados para poder hacer las cosas de la mejor manera posible. Al igual que no dudamos en contratar a un abogado para que nos defienda, en tener a nuestro asesor fiscal o en acudir al especialista médico cuando tenemos un problema de salud es ilógico que no tengamos a un corredor que nos asesore y defienda los interés de sus clientes frente a las compañías aseguradoras.

