“Y no daré ninguna droga letal a nadie, aunque me la pidan, ni sugeriré un tal uso, y del mismo modo, tampoco a ninguna mujer daré pesarioabortivo, sino que, a lo largo de mi vida, ejerceré mi arte pura y santamente” Juramento de Hipócrates
INTRODUCCIÓN
El Juramento Hipocrático, de vigente actualidad XXIV siglos después de ser transmitido y divulgado por eruditos alejandrinos del siglo III a. C., nos enfrenta a otra realidad incuestionable: la confirmación de que no hay nada nuevo sobre la faz de la tierra en relación con el devenir humano. Cuestiones, como el aborto, que hoy se nos presenta como acontecimiento novedoso de rutilante actualidad, no son nuevas, permanecen en el tiempo por ser inherentes a la condición humana, y se reactivan cíclicamente en función de condicionantes sociológicos, motivaciones económicas y un impúdico aprovechamiento político, que favorecen su desarrollo, intensidad y repercusión mediática, aunque la naturaleza de las mismas permanezca inmutable a través de la historia. Llegados a este punto, y como observadores de la realidad y colaboradores obligados en este juego, caprichosa e innecesariamente impuesto por quienes debieran ser árbitros imparciales y vigilantes escrupulosos de la legalidad, nos sentimos obligados a analizar la situación. Nos remontamos al pasado, precisamente, por que nos sentimos incómodos en un presente que no nos gusta, donde se nos obliga a jugar en un terreno impracticable, sin capacidad de maniobra, con las reglas trucadas y enfrentados a nuestra propia razón de ser; y pretendemos luchar por un futuro donde se garantice la libertad e independencia profesional del médico, abriéndole un horizonte donde pueda desarrollar con mayor eficacia y responsabilidad su trabajo, permaneciendo fiel a su compromiso con la sociedad, que es una clara apuesta por el mantenimiento de la dignidad humana y en defensa de la vida.
La eutanasia y el aborto son dos caras de una misma moneda, la cultura de la muerte enfrentada a la cultura de la vida, y un indicador muy fiable del estado de salud de la sociedad en que nos desenvolvemos y vivimos.
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